La IA ya no solo sugiere, ejecuta
Desde el 1 de julio de 2026 rigen los nuevos Términos de Servicio de Google Ads, la actualización más relevante en ocho años. El cambio central: Google queda autorizado contractualmente a usar sus sistemas automatizados para “formatear, seleccionar o generar” objetivos, anuncios y destinos en nombre del anunciante.
Hasta ahora, herramientas como Performance Max o Smart Bidding optimizaban dentro de reglas que el anunciante definía. Con los nuevos términos, es posible crear campañas completas simplemente conversando con un agente de IA: la plataforma redacta los textos, propone la estructura y ajusta la segmentación según el objetivo declarado.
Además, cualquier URL, texto creativo o dato ingresado en Google Ads, incluidas las conversaciones con el asistente de IA, puede ser rastreado y utilizado para configurar campañas automáticas. No hay una casilla de aceptación: los términos se aplican por defecto desde el 1 de julio, salvo que la cuenta se cierre. Tampoco existe una opción de exclusión parcial.
Adiós a los modelos de atribución tradicionales
A mediados de julio, Google eliminó la posibilidad de elegir modelos de atribución como primer clic, lineal, declive en el tiempo o según posición para todas las conversiones. Esto empuja a los anunciantes hacia la atribución basada en datos (data-driven), que Google gestiona con sus propios algoritmos.
Qué significa para las marcas
Para agencias y equipos de marketing en Chile y Latinoamérica, este movimiento acelera una tendencia que ya veníamos anticipando: la automatización deja de ser una opción y se convierte en el modo de operar por defecto. Esto no es necesariamente malo, pero exige más criterio humano en tres frentes: definir objetivos de negocio claros, auditar reportes con mayor frecuencia y revisar qué información sensible se comparte dentro de la plataforma.
En Agencia Gorila seguimos de cerca estos cambios para que nuestros clientes no pierdan control sobre sus campañas, incluso cuando la IA hace gran parte del trabajo operativo. La automatización es una herramienta poderosa, pero la estrategia sigue siendo humana.